Cuba y la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo
(CRS, 2005-6) Cuba fue incluida por primera vez en la lista del Departamento de Estado de Estados patrocinadores del terrorismo internacional en 1982, de conformidad con la Sección 6(j) de la Ley de Administración de Exportaciones de 1979 (PL 96-72). En aquel entonces, numerosos informes y declaraciones del gobierno estadounidense, bajo la administración Reagan, denunciaron los vínculos de Cuba con el terrorismo internacional y su apoyo a grupos terroristas en Latinoamérica. Cuba tenía un historial de apoyo a movimientos y gobiernos revolucionarios en Latinoamérica y África, pero en 1992 Fidel Castro recalcó que el apoyo de su país a insurgentes en el extranjero era cosa del pasado. El cambio de política en Cuba se debió en gran medida a la disminución de sus recursos tras la desintegración de la Unión Soviética y la pérdida de miles de millones de dólares en subsidios anuales a Cuba.
Cuba permanece en la lista de países con terrorismo del Departamento de Estado junto con otros cuatro: Irán, Siria, Sudán y Corea del Norte. Según los Informes Nacionales sobre Terrorismo 2005 del Departamento de Estado (publicados en abril de 2006), Cuba ha continuado oponiéndose activamente a la Coalición liderada por Estados Unidos que libra la guerra global contra el terrorismo y ha condenado públicamente diversas políticas y acciones estadounidenses. El informe del Departamento de Estado también afirmó que Cuba mantiene estrechas relaciones con otros estados patrocinadores del terrorismo, como Irán y Corea del Norte, y sostuvo que Cuba ha brindado refugio a miembros de varias Organizaciones Terroristas Extranjeras. El informe también sostuvo que Cuba continúa brindando refugio a fugitivos estadounidenses de la justicia, pero señaló que Cuba ha declarado que ya no brindará refugio a nuevos fugitivos estadounidenses que puedan ingresar a Cuba.
La permanencia de Cuba en la lista de países con terrorismo ha recibido mayor atención en los últimos años debido al creciente apoyo a las iniciativas legislativas para levantar algunas sanciones estadounidenses bajo el actual embargo económico. Si se levantaran las restricciones estadounidenses, diversas restricciones comerciales y de ayuda permanecerían vigentes debido a la permanencia de Cuba en la lista. Quienes apoyan la permanencia de Cuba en la lista argumentan que existen amplias pruebas de que Cuba apoya el terrorismo. Señalan el historial del gobierno de apoyar actos terroristas e insurgencias armadas en Latinoamérica y África. Destacan que el gobierno continúa albergando a miembros de organizaciones terroristas extranjeras y fugitivos estadounidenses de la justicia. Quienes critican la permanencia de Cuba en la lista sostienen que esta política es un remanente de la Guerra Fría y que Cuba ya no apoya el terrorismo en el extranjero. Argumentan que consideraciones de política interna son responsables de mantener a Cuba en la lista y cuestionan muchas de las acusaciones formuladas en el informe del Departamento de Estado.
Para más información sobre Cuba, véase el Informe CRS RL32730, Cuba: Temas para el 109.º Congreso, de Mark P. Sullivan. Para más información sobre el terrorismo de Estado y la política estadounidense, véase el Informe CRS RL33600, Terrorismo internacional: Amenaza, política y respuesta, de Raphael F. Perl; y el Informe CRS RL32417, Informe del Departamento de Estado sobre los patrones del terrorismo global: Tendencias, patrocinadores estatales y cuestiones relacionadas, de Raphael F. Perl.
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