Kōan, por Ricardo Bruno



 Las chanzas ¿son danzas o lanzas?


Volví del ropavejero pura mente,

sin cuerpo


¿Mi mente habita en qué morada?


Tremendas lejías lavaron las canonjías.


No es soledad. Es cuenco, otredad.


Iré.

Algo me llama.


¿Digo cuando hablo?


Agujero en el fondo del cántaro


Aria Agraria scat poema

En la faltriquera le entró una enredadera.


Algo le pasa

al calígrafo. 

Hizo un galimatías.


Les agradezco a mis piernas, mi lengua, mi cerebro. Los celebro.


Amén. Llega a Dios en un santiamén.


Estoy aquí. ¿Cómo salgo?


El arcano del Mecano me lo reveló mi hermano.


¿Grand ecart? ¿Descartes?


Potro.

Caballo pro domo sua.

Caballo trans. Corre en palíndromos.


Caminaba en la cornisa. Rió Dumpty.

Me hice trizas.


Sobreviví a Procustro. No a tu lecho.


Se pinchó con taco aguja e hizo burbujas.


Narciso contra el narcisismo. Qué cinismo.


Con grandes tijeras hice grullas de papel.


Se fue

el secreto

que no salía de aquí.


En el zoológico

un mono escatológico sorbe un mojito.


Me salió una lagrimita. Pero no diré cuándo.



Me iré.

La decisión no es mía.


Saltó a la piscina. No la había.


Si tardas, puedo no estar.


Solo el respirar. Silencio.


En el ranking feroz de los artistas. advenedizo, equilibrista.


Una mañana

Virginia Slim despertó convertida en Mazawatte Tea.


Dormir es resumirse. Abundante o escaso.


Hola, ola. Quítame de aquí.


Los ojos de par en par. Para que entres.


La sinecura de la manicura es con el cura y dura.


La cecina es chacina, tasajo y salazón.


Yo es otro como si fuera Él.


Gotita de pis.

Soy más viejo

de lo que me parezco.


Nada. Mejor así. Sin carga.


Murió hace tiempo. Recién

lo extraño.


Incontables espermatozoides. Uno fue yo.


Murió hace un año y todavía

no le cambié el agua.


He tomado el todo por las nadas,


Hace ruidos de mujer feliz. 

Tiene olor a mujer feliz.


Con barro. Con ramitas. Como un hornero.

Valentín Alsina. Nada de arquitectos. Cuchara. Fratacho. Pastón.


Cómo pasan los días. Me digo cuando cae

la gotita de suero.


Cuando no me preguntan quién soy, lo soy. Cuando me lo preguntan, me voy.


Tiempo al tiempo. Saltará. Como la liebre.


Por mi Lupo y por Beatriz siento algo parecido. Estando, yo fui feliz. Pero no están. Ya se han ido.


Tienda con varios nombres: Billinghurst y Corrientes. Bar ruinoso: tenidas con Andralis. Pizzería Abasto: amor con Olga. Pizzería Kentucky: Pizza

Falta poco. Tropieza. Avanza.


No me hallo. ¿Me hallas tú?


Vuelve el alma al cuerpo, que había volado.


Me haré un seppuku, un harakiri. Mejor un haiku.


Mi poco es mucho. No derrama.


Entre ellos se ayudan el escorpión y la rana.


un si es no es un si no es no es


Mudanza anteúltima. Las dos, de barrio


Abatido, lo abatieron de dos tiros.


Para durar, me acecino. No me frizo.


Sin alma estoy desnudo y frío.


El fofo flipa frula y trufas.


Cuando descansa mi gato descanso yo.


Me esmero tanto

como un mero mero.


Soy un mendigo. La dignidad se me cayó en el camino.


Un poema es una cosa. ¿Requiere presentación? ¿A las cosas hay que tomarlas o tomarlas como de quién vienen? La presentación ayuda a que los poemas no aparezcan descontextuados. De los grandes poetas conocemos hasta detalles que no vienen a cuento.

En su anterior pdf, Los nísperos, el autor delegó la tarea en Juan María Solare, quien lo escribió sin una pizca de amiguismo.

En este el autor está librado a sí mismo. Pide disculpas por el título, Kōan, ya que conoce muy poco el zen. También por haber ilustrado con hermosas caligrafías japonesas. Seguro de haber incurrido en muchas cosas, espera no haber incurrido en japonería.

Y agradece al diseñador, Patricio Villarejo.

“Hace un tiempo, yo, Zhuang Zhou, soñé que era una mariposa, una mariposa que volaba alegre y tranquila, de aquí para allá con total libertad. Inmerso en ese sueño, no sabía que yo era Zhou. Repentinamente desperté de ese sueño y me di cuenta de que sin dudas yo era el mismo Zhou. Pero tuve una duda, ¿acaso era yo Zhou, el que había soñado que era una mariposa, o bien podía ser que fuera una mariposa soñando que era Zhou? Sin embargo, necesariamente debe haber una diferencia entre Zhou y la mariposa. A esto le llamo ‘la transformación de las cosas’.”

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