Comentario a un comentario de Juan María Solare

En 2023, cuando le pedí un comentario a Juan María Solare para mi pdf Los nísperos, lo hice porque no tenía a mano a otro comentarista y porque Solare es (2026) mi mejor comentarista.

Sin embargo, una fragmento me produce escozor: "No intenta convertir al prójimo (como antítesis a su cuestionable conducta cotidiana). No promete lo que no puede cumplir, lo cual es bienvenido. Sí es un testimonio autobiográfico: constata lo vivido." 

Quiero aclararle al lector (si hay alguno) que a mí me tienen sin cuidado las alusiones solapadas de un woke. Solare entiende por cuestionable conducta cotidiana a mi apoyo a la dictadura anticomunista capitaneada por Jorge Rafael Videla.

Estos haikus que él bastardea no tienen nada que ver ni con Videla ni con el sanguinario Guevara.


Posfacio a "Los nísperos" (por Juan María Solare) 

En estricto sentido, un haiku tiene una estructura de 5+7+5 sílabas. Sin embargo, ya el concepto mismo de sílaba es distinto en japonés y en castellano. Debemos comprender entonces la alusión al haiku de otro modo: como un poema austero con cierta capacidad de producir asombro y con múltiples componentes implícitos que se asoman apenas a la superficie, dejando entrever que podría haber mucha más sustancia escondida. Si de hecho la hay, es harina de otro costal. 

Es en este sentido que Ricardo Bruno está presentando estos haikus. Estos "poemas tipo haiku", grosso modo haiku, más o menos haiku, estos haikus a la que te criaste. 

Te aviso, gentil lector, amable lectriz: esta colección es de calidad variada. Algunos versos son realmente certeros. Otros son descartables. Pero como no lleva mucho tiempo leerlos tampoco son un grave estorbo. Por otro lado, que arroje la primera piedra quien haya producido solamente obras de primera calidad. En muchos casos uno podría aplaudir las ocurrencias quasi filosóficas. En otros, alcanzaría musitar un grávido 'What the Fuck'. 

¿Dije quasi filosóficas? Afortunadamente Bruno no cae en el "aforismismo" naroskiano, solamente en el absurdo. No pretende hacerte pensar ni mejorar tu vida. No intenta convertir al prójimo (como antítesis a su cuestionable conducta cotidiana). No promete lo que no puede cumplir, lo cual es bienvenido. Sí es un testimonio autobiográfico: constata lo vivido. 

Por eso, algunos momentos de estos poemas requerirían una edición anotada con copiosas notas a pie de página explicando contextos. Lo cual tornaría este libro más comprensible - pero también más ilegible. 

No escasean en este poemario (por llamarlo de algún modo) las tiernas evocaciones regresivas a la infancia y las premoniciones del 'final de trayecto', ambas características esperables en un autor octogenario. Aunque a veces pienso que Ricardo Bruno siempre ha sido octogenario. Otro tema recurrente, casi obsesivo, es la presencia felina. Como es sabido, para Bruno el gato es símbolo de amistad o de un amor unilateral (los gatos no nos aman, nos usan). 

El título "Los nísperos" puede sorprender. No sé si es necesario explicar lo que son los nísperos: unas frutas de tamaño reducido, con un carozo desmedidamente grande. Es decir, el níspero esconde un núcleo mayor de lo que podría suponerse - lo mismo que un haiku. Sin embargo, Bruno ha señalado (en diálogo personal) que "el título es absurdo". No le creo. La palabra níspero es una de las tantas que remite (por similitud morfológica) a las gónadas masculinas. Bruno, en su pacata prudencia, ha preferido no titular su reciente colección "Las pelotas". 

Juan María Solare 

Bremen, 12-13 de julio de 2023 http://www.juanmariasolare.com/ 

Comentarios

  1. Este woke barato, que chupa las medias en Alemania, siempre quiso patotearme con su wokismo barato y de escritorio.

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    1. Seguis kodiendo por acá? Ya te olvidaste de la amenaza que me hiciste hace años? No fuiste en cama porque me dijeron que sos un pobre loquito

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